Las inequidades en la salud son diferencias injustas en el acceso, calidad y cobertura de los servicios de salud para personas que pertenecen a distintos niveles socio económicos y pueden estar asociadas a factores como la pobreza, la discriminación y la falta de acceso a servicios o bienes1.

Si bien las inequidades en la salud se refieren a un concepto normativo, y por lo tanto, no se pueden medir ni monitorear de manera exacta, las desigualdades en la salud son diferencias observables entre subgrupos dentro una población que se pueden medir y monitorear, y sirven como un medio indirecto para evaluar las inequidades2.

Ejemplo de desigualdades en la salud: Los niños, niñas y adolescentes que viven en los países con los niveles de ingreso más bajos están 4,75 veces más expuestos al riesgo de morir que los que viven en los países con niveles de ingreso más altos.

Hay dos maneras para medir las desigualdades en la salud: medidas simples y medidas complejas.

Las medidas simples hacen comparaciones directas de salud entre dos subgrupos, por ejemplo, entre los más y los menos ricos. Las “comparaciones directas simples” han sido el tipo de medición más usado a lo largo del tiempo para monitorear la desigualdad, ya que debido a su simplicidad son intuitivas y fáciles de entender. En cambio, las mediciones complejas usan datos de todos los subgrupos para evaluar la desigualdad. Por ejemplo, para describir la desigualdad en un indicador de salud por región, las comparaciones directas permiten describir la desigualdad entre las dos regiones seleccionadas como las peores versus las mejores –mientras que las medidas complejas permiten describir la desigualdad entre todas las regiones.

En el proceso de monitorear las desigualdades de salud, el primer paso es identificar los indicadores de salud relevantes para el tema en cuestión y seguidamente recolectar los datos sobre tales indicadores. Estos datos luego se analizan para generar información, evidencia y conocimiento, y los resultados posteriormente se reportan y diseminan para que se puedan usar para la formulación de políticas3.

Monitorear y medir las desigualdades en la salud en los países es importante porque permite identificar y monitorear las diferencias de salud entre los subgrupos, proveer evidencia y retroalimentación para fortalecer las políticas, prácticas y programas centrados en la equidad. Si se pasan por alto las desigualdades en la salud, es probable que se tengan que enfrentar varios retos. Por ejemplo, si solo se monitorean los promedios nacionales, no se podrán percibir las variaciones entre los subgrupos, por lo que las poblaciones que ya son vulnerables quedarían invisibles ante las decisiones nacionales y encargados de formular políticas4.

Para evaluar adecuadamente las inequidades en la salud, primero es necesario construir los indicadores de equidad. Para ello se requiere una medida de salud (o medida del determinante de salud) y un “estratificador de equidad en la salud”. Los estratificadores de equidad en la salud son dimensiones como el estatus económico, la educación, el lugar de residencia y el género5 que permiten desagregar la información e identificar la situación de desigualdad en su totalidad. Los estratificadores de equidad más comúnmente evaluados son:

  • Lugar de residencia (rural, urbano, etc.)
  • Raza o grupo étnico
  • Ocupación
  • Género
  • Religión
  • Educación
  • Estatus Socioeconómico
  • Capital Social y recursos6

El nivel de referencia pone en contexto los cambios en la desigualdad. Los países de la misma región se pueden comparar entre sí de acuerdo a sus niveles de ingreso para saber si al país le va bien o si le falta mejorar.

Los niveles de referencia se pueden obtener a partir de los datos del último estatus, los datos sobre las tendencias en el tiempo, datos desagregados y medidas de mediciones simples y complejas de la desigualdad comparadas con el promedio nacional. Si un país muestra niveles altos de desigualdad pero hay niveles incluso más altos entre los países con los que se le compara, ello podría indicar que al país le está yendo relativamente bien. En cambio, si el nivel de desigualdad es alto en un país y mucho más bajo en los países con los que se le compara, ello podría indicar que el nivel de desigualdad se puede reducir, ya que los demás países lo han podido hacer7.

Monitorear las desigualdades en la salud puede generar un cambio porque permite que los encargados de formular políticas contar con evidencia cuantitativa ´para ubicar las desigualdades y su evolución en el tiempo. Luego, pueden usar esta información para identificar las áreas prioritarias que requieren acción y sustentar los procesos de toma de decisiones.

Contar con sistemas sólidos de información sobre la salud con capacidad para 1) recolectar, 2) analizar e 3) informar sobre los datos actuales es la base para medir y monitorear las desigualdades en la salud. Para fortalecer la capacidad de los sistemas de información sobre la salud es necesario que los países se comprometan a desarrollar tanto una infraestructura sólida de sistemas de información así como el recurso humano necesario.

    • Recolección de datos

Las practicas regulares y estandarizadas de recolección de datos deben asegurar que los datos usados para monitorear la desigualdad en la salud sean confiables, de buena calidad y comparables en las diferentes situaciones y en el tiempo. Los dos tipos de datos necesarios para monitorear la desigualdad en la salud –datos sobre la salud y datos sobre las dimensiones de la desigualdad, como el estatus económico, el nivel de escolaridad, el lugar de residencia y el sexo– se deben recolectar de una única fuente, o vincular de fuentes diferentes.

    • Análisis de datos

Desarrollar la competencia para realizar análisis regulares sobre la desigualdad en la salud exige recursos específicos para generar conocimiento técnico especializado, capacidades analíticas y mejores prácticas que sustenten los análisis de datos.

    • Informe

Se deberán transmitir mensajes claros y relevantes sobre la información analizada, que logren un equilibrio entre presentar mensajes comprensibles y mantener el suficiente nivel de precisión y rigor técnico. El informe se debe centrar en las necesidades y capacidades del público al que se dirigen los mensajes.

Apoyar la implementación del mapeo de las fuentes de datos

Para tener un mejor entendimiento sobre qué datos están usando los países y de dónde los están obteniendo, el Grupo de Trabajo de Métricas y Monitoreo (MMWG, por sus siglas en inglés) de Una Promesa Renovada para América Latina y el Caribe está implementando un ejercicio de mapeo de fuentes de datos. Con esta tarea el grupo también espera identificar fuentes clave que se puedan usar para el monitoreo futuro de las desigualdades en la salud en los niveles regional, nacional y subnacional. Este trabajo también permitirá documentar los vacíos en los datos actuales e identificar las futuras áreas de trabajo y los próximos pasos para, en última instancia, fortalecer los sistemas de información estratégicos actuales.

Crear una lista de indicadores de salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y del adolescente y estratificadores de equidad

Para apoyar a los países en la medición y monitoreo sistemáticos de las desigualdades en la salud, el Grupo de Trabajo de Métricas y Monitoreo está creando actualmente una lista de los principales indicadores de salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y del adolescente y estratificadores de equidad. El objetivo de esta lista es que los indicadores de inequidad estén en línea con iniciativas actuales y pertinentes, así como con los requerimientos y herramientas de Una Promesa Renovada para las Américas.

Completar los perfiles nacionales de equidad en la salud

En colaboración con los puntos focales de los países, el Grupo de Trabajo de Métricas y Monitoreo actualmente está desarrollando un grupo de perfiles de los países para poder identificar y visualizar las desigualdades e inequidades actuales en la salud en el nivel subnacional.

Desarrollar un informe regional sobre la equidad en la salud en América Latina y el Caribe

Para identificar el estado de las desigualdades en la salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y del adolescente en América Latina, el Grupo de Trabajo de Métricas y Monitoreo actualmente está preparando un informe regional sobre la equidad en la salud en América Latina y el Caribe. El objetivo de este informe es sintetizar la información disponible para describir adecuadamente la cobertura equitativa de las intervenciones clave en la salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y del adolescente en la región.

Realizar talleres para desarrollar capacidades entre los actores clave en los niveles nacional y subnacional sobre el análisis de datos para medir y  monitorear las desigualdades en la salud

Para desarrollar las capacidades de los actores clave en los niveles nacional y subnacional en el análisis de datos para medir y monitorear las desigualdades en la salud, el Grupo de Trabajo de Métricas y Monitoreo está desarrollando e implementando una metodología para realizar talleres regionales y nacionales de “formación de formadores”. Esta metodología incluirá un manual para formadores futuros con orientación para que implementen de manera efectiva talleres similares en el nivel subnacional.

Apoyar el desarrollo de una herramienta de enseñanza de nivel superior para facultades de salud pública y escuelas de medicina que se use para impartir un curso de nivel universitario sobre la equidad en la salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y del adolescente.

Para desarrollar capacidades en el nivel nacional sobre la equidad en la salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y del adolescente, el Grupo de Métricas y Monitoreo está desarrollando una herramienta de enseñanza de nivel superior para facultades de salud pública y escuelas de medicina que se puedan usar para impartir un curso de nivel universitario sobre la equidad en la salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y del adolescente. Este curso se basará en un enfoque innovador, ya que propone un programa de estudios que combina material tanto conceptual como cuantitativo para que la facultad y los estudiantes entiendan claramente el concepto de las inequidades en la salud en el contexto de América Latina y el Caribe y, al mismo tiempo, se involucren en el análisis de datos y razonamiento cuantitativo con medidas básicas y complejas de la desigualdad.